El método de prueba NCCA 11-18 le ayuda a determinar la resistencia de los recubrimientos y acabados a los daños causados por los disolventes. Esta prueba estandarizada consiste en frotar un paño empapado en disolvente contra una superficie recubierta para comprobar si el recubrimiento se deteriora o se altera. Esta prueba le proporciona datos fiables sobre la resistencia de su recubrimiento a la exposición a productos químicos de limpieza.
