Las pruebas de polvo metálico son un paso crucial en los procesos de fabricación de muchas industrias. Una prueba clave en la que confían los fabricantes es la norma ASTM B212-21, un método estándar para medir la densidad aparente de polvos metálicos de flujo libre. Esta prueba utiliza una herramienta específica llamada embudo de caudalímetro Hall para determinar la densidad de empaquetamiento de las partículas de polvo metálico.
