Si necesita comprobar la resistencia de una pintura o un revestimiento a los daños químicos, la norma BS 3900 le ofrece el método estándar en el que puede confiar. Esta prueba, que cumple con la norma británica, mide la resistencia de los revestimientos al frotarse con disolventes, lo que le proporciona datos claros sobre su durabilidad y rendimiento. La prueba funciona de forma muy similar a la popular prueba de frotamiento con MEK (metil etil cetona).
